Hoy, la educación necesita preparar a los alumnos y alumnas para mucho más que aprobar exámenes. El mundo actual exige creatividad, liderazgo, comunicación y una estructura mental sólida para resolver problemas desde edades tempranas.
En Colegio Everest entendemos que formar estudiantes exitosos implica desarrollar habilidades para la vida. Por eso, impulsamos la inteligencia financiera y el emprendimiento como herramientas fundamentales que fortalecen la seguridad, la iniciativa y el pensamiento crítico de cada niño y niña desde la primaria.
¿Por qué integrar la inteligencia financiera y el emprendimiento en primaria?
La inteligencia financiera es la capacidad de gestionar recursos, optimizar ingresos y tomar decisiones económicas con responsabilidad y ética. Al enseñar estos conceptos en primaria, no solo hablamos de dinero; estamos enseñando a los alumnos y alumnas a organizar, planificar y dar seguimiento a sus recursos para alcanzar metas concretas.
Aprender sobre el ahorro y la gestión económica desde una edad temprana les permite comprender conceptos abstractos de forma práctica y ética, desarrollando una verdadera mentalidad de logro. Integrar esta visión con el emprendimiento permite que cada niño y niña construya una personalidad resiliente a través de habilidades clave:
- Liderazgo y Colaboración Real: Aprenden a trabajar en equipo bajo una responsabilidad compartida para lograr un objetivo común.
- Pensamiento de Alto Nivel: Aplican el pensamiento crítico para evaluar la factibilidad de sus ideas y el pensamiento creativo para innovar en sus propuestas.
- Autonomía y Toma de Decisiones: Al ser protagonistas de su proyecto, desarrollan la capacidad de tomar decisiones razonables y contemplar los alcances de sus acciones.
Aprender haciendo: La experiencia de crear una empresa en un ambiente seguro
En el Colegio Everest, el aprendizaje se vive de forma activa a través del campamento «Somos Emprendedores». Lo que hace única esta experiencia es que cada niño y niña vive el ciclo completo de una empresa en un entorno seguro, humano y motivador.
Nuestros alumnos y alumnas experimentan el proceso real de:
- Identidad y Propiedad: Desde el nacimiento de la idea, la elección del nombre y el diseño del eslogan, aprenden a transformar sus pensamientos en acciones concretas.
- Desarrollo de Producto: Transforman conceptos en soluciones reales, descubriendo su potencial al ver su producto materializado.
- Venta y Presentación: Al presentar sus productos en la comunidad, fortalecen su expresión oral y liderazgo, sabiéndose capaces de comunicar su visión con éxito.
Vivir este proceso en la escuela permite una gestión positiva del fracaso, donde el error se considera una oportunidad de aprendizaje. Esto permite que, ante un resultado inesperado, los niños y niñas desarrollen resiliencia y seguridad personal en lugar de frustración.
Formamos niños y niñas preparados para el futuro
Nuestro enfoque busca que cada alumno y alumna se desarrolle de forma integral en estas ocho áreas formativas. Al egresar, nuestros estudiantes cuentan con una visión ética donde el emprendimiento se guía por valores como la integridad y la razonabilidad para buscar siempre el bien común.
Nuestra misión es que cada alumna y alumno logre sentirse y saberse capaz de transformar sus talentos en acciones que impacten positivamente su futuro, con la confianza de que poseen las herramientas necesarias para conquistar cualquier cima que se propongan.
